A través de su representación legal, Barrick Gold Corporation, minera
canadiense que desarrolla los proyectos de Veladero y Pascua Lama en la
provincia argentina de San Juan, le reclamó derecho a réplica al
semanario La Séptima. Aduce sentirse afectada por los artículos
aparecidos en el Nº 651 del 26 de noviembre de 2004, algunos de los
cuales, son de mi autoría.
Barrick Gold, con fecha 9 de diciembre de 2004, rechaza el contenido de
mis notas mediante los términos "es falso" o es "agraviante", pero no
demuestra ni expone fehacientemente, hechos o razones que impugnen el
contenido de "La Macabra Barrick de Bush", orígenes y vínculos de
quienes componen el directorio y la trayectoria de la multinacional,
cuestionada en investigaciones periodísticas de probada seriedad.
Resumen Ejecutivo es una edición quincenal de EIR News Service Inc.,
Washington DC, con oficinas regionales en el mundo. En el volumen XIV,
número 4, marzo de 1997, publica un dossier minucioso sobre Barrick Gold
Corporation y su directorio. Uno de los capítulos es "La Verdadera
Historia de Bush y la Barrick Gold Corporation", escrito por Anton
Chaitkin. El informe es preciso en datos y referencias, tal como sigue:
"George Herbert Walker Bush fue vicepresidente y jefe de operaciones
encubiertas en los dos gobiernos de Ronald Reagan (1981-1989) y
presidente de los Estados Unidos de 1989 a 1993. En su condición de ex
presidente y poderoso testaferro, Bush se ha convertido en principal
cabildero e importante accionista de Barrick y asesor honorario de la
junta de asesoría internacional de la empresa.
Adnan Khashoggi, fundador de Barrick Gold Corporation, es un
multimillonario traficante de armas árabe saudita, aliado a Bush, y
famoso por sus ventas de armas ilícitas a Irán.
Peter Munk, fracasó en los negocios y pasó a ser niño mimado de la
monarquía británica, es socio de Khashoggi y presidente de Barrick Gold
Corporation.
Brian Mulroney, ex primer ministro de Canadá y mandadero de George Bush,
es director y cabildero de la Barrick, y asiste a Bush en la junta
internacional de la empresa."
Continúa escribiendo Anton Chaitkin que "la inversión mayoritaria fue
aportada por Khashoggi y algunos socios suyos del tráfico de armas, que
por aquellas fechas organizaban el trueque de armas y drogas entre Irán,
Israel y Nicaragua, que condujo en 1986 al escándalo de Irán y los
contras".
La representación legal de Barrick Gold, en San Juan, dice que "aseverar
que el Sr. Munk o cualquier persona en Barrick está involucrada con el
narcotráfico o venta de armas es totalmente irresponsable, injurioso,
escandaloso e indignante" y, por así decirlo, "me obliga" a escribir
este nuevo informe. La doctora del Valle Daneri no niega la vinculación
de Barrick con el ex presidente Bush, pero se esmera en rechazar "toda
participación de Bush en el proyecto minero de Zaire", entre otras
consideraciones.
La biografía autorizada, "Peter Munk: hechura de un magnate moderno",
incluye vínculos, acciones y negocios del presidente de Barrick Gold,
permite rastrear socios y orígenes empresarios, asociaciones
investigadas judicialmente y, sobre todo, el método para sortear
tempestades. "EIR quiso ilustrar sus notas con reproducciones de dos
fotografías del libro y la editorial le niega el permiso por expresa
disposición de Barrick Gold Corporation. En las fotografías solicitadas
aparece la junta internacional de Barrick con George Bush, Brian
Mulroney y Peter Munk en primera fila; en otra aparecen Munk y Adnan
Khashoggi posando juntos en la Bolsa de Toronto en 1982".
Peter Munk, participa del exclusivo "Club 1001", cofradía masónica,
cofundado por el príncipe Felipe, líder a su vez de la World Wide for
Nature (WWF), una organización para el saqueo de los recursos naturales
disfrazada de ambientalista y dedicada a la distribución de fondos
globalizados, ocultos en carpetas de proteccionismo ambiental. La CIA
precisamente se vale de la influyente WWF para captar a grupos
ambientalistas regionales, manejar informes, actualizar datos y contra
informar.
En el caso que nos ocupa, todo indica que Khashoggi salva a su socio
Peter Munk de varias causas judiciales y fracasos financieros y -por
añadidura- atrae a sus intereses la influyente figura y los negocios del
príncipe "conservacionista". Más tarde habría de ocurrir todo lo
contrario: "cuando el Congreso estadounidense abordó la investigación de
armas por drogas y otras pistas que conducían al presidente Bush,
Khashoggi se puso demasiado caliente para la sociedad canadiense, y las
acciones del grupo Khashoggi se tuvieron que vender. Khashoggi mismo fue
arrestado en 1989, un caso de fraude relacionado con el régimen del
presidente Marcos en Filipinas. Khashoggi aprehendido en Suiza y
encarcelado en Nueva York, salió de la cárcel bajo fianza de cuatro
millones de dólares que pagó su socio Peter Munk" (Anton Chaitkin, "La
Verdadera Historia de Bush y la Barrick Gold Corporation").
La mina Goldstrike
En el caso de la mina Goldstrike en Nevada, la defensoría de Barrick
sostiene que "el Sr. Bush no tuvo desempeño alguno en la adquisición de
esa mina para Barrick"; le recomendamos repasar los numerosos artículos
periodísticos que hay al respecto, en particular "George Bush le regaló
10.000 millones de dólares a Barrick Gold" escrito por Mark Sonnenblick,
o mejor aún, la denuncia del 11 de marzo de 1993 en la subcomisión
respectiva del Congreso Nacional de Estados Unidos, efectuada por Philip
M. Hocker, presidente del grupo ambientalista Mineral Policy Center.
No es el único caso de tráfico de influencias a través del pulgar de
George Bush para que una mina de oro de la noche a la mañana pase a
manos de Barrick. El 19 de septiembre de 1996, Bush le envía una carta
personal al presidente Suharto, de Indonesia y Bre-X Minerals vende a
Barrick la mina de oro Busang, ubicada en el estado de Kalimantán
oriental, en Indonesia, que le aportará veintiún mil millones de dólares
(Ref.: "Bush ayuda a Barrick a apoderarse de una gran mina de oro, por
Gail Billington). También sugerimos leer las ediciones del 21 y 23 de
diciembre de 1996 del Financial Post de Toronto, controlado por Conrad
Blach, aliado de Bush y de quien no puede pensarse animosidad. Jim
McGrath, portavoz de Bush, confirmó la versión del Financial Post
explicando que la misiva de Bush a Suharto fue "una carta privada entre
amigos que mencionaba la alta consideración del ex presidente por
Barrick". Esta historia aún recorre distintos tribunales, de la mano de
accionistas de la vendedora Bre-X Minerals que no aceptaron los términos
ni la cotización fijada para la venta.
Andrónico Luksic
Por razones de espacio en mi artículo "La Macabra Barrick de Bush",
omití citar a un singular número de ejecutivos de Barrick, accionistas
privilegiados en la lista de asesores honorarios que encabeza George
Bush. Merece destacarse Andrónico Luksic, asesor de Barrick y acaudalado
oportunista chileno, "siempre a la caza de las privatizadas compañías
trasandinas". Hoy maneja los destinos de mina Los Pelambres, al norte de
la cuarta región de Chile, en línea directa con la mina El Pachón en la
provincia argentina de San Juan, a poco de cruzar la Codillera de los
Andes (Ref.: "Chile También Sufre la Minería Química" y "Asambleas en
Chile contra la Minería"). Lucksic fue construyendo un imperio bancario
en sociedad con el Hongkong and Shanghai Bank, conocido t ambién como
"el banco del tráfico del opio".
Zaire (Ex Congo Belga)
En la Macabra Barrick de Bush cité el genocidio en Zaire que comenzó en
septiembre de 1996, poco antes de la entrada de Barrick y Anglo American
en esa zona minera. Los testimonios recogidos por Resumen Ejecutivo EIR
aparecen en "El Corazón de Tinieblas de George Bush", escrito por
Jeffrey Steinberg, título inspirado en la novela de Joseph Conrad. Dice
Steinberg que "la invasión del este de Zaire coincidió con la entrada de
Barrick y Anglo American para adueñarse exactamente de esa zona" y
cuenta el espantoso genocidio entre fuerzas financiadas por franceses y
británicos. En ninguna guerra -dice- está ausente el botín. El informe
además, relaciona a las mineras que integran el Club de las Islas, con
la monarquía británica y organizaciones ambientalistas como la World
Wide for Nature (anteriormente World Wildlife Fund), personajes como el
presidente de los Estados Unidos, traficantes de armas, bancos que lavan
dólares y "conservacionistas" disfrazados, todos mezclados.
Este moderno mundo empresario es el protagonista de "Minería con
ejércitos mercenarios", minuciosa descripción de estas mafias,
encapsuladas en estrategias globales para el saqueo, que enlazan a "ex
oficiales de inteligencia con ejércitos y veteranos de escuadrones de la
muerte, yendo al combate pagados por nuevos jefes: las industrias
mineras" (Minería. Impactos sociales y ambientales, editado por el
Movimiento Mundial por los Bosques, marzo 2004).
En el viejo Congo, África Central, abunda un mineral de incalculable
valor. Se llama coltan, término que combina dos metales: colombita y
tantalita, de los que se extrae el tántalo y el niobio. Según parece, la
región guarda el 80% de las reservas mundiales. Toda la modernidad
industrial depende de este mineral que supera varias veces el precio del
tungsteno y del oro. Con el coltan se fabrican potentes celulares y
misiles balísticos intercontinentales; el mundo de la electrónica, la
ciencia del espacio y las centrales nucleares dependen del desarrollo de
este mineral. Es opinión generalizada que del coltan surgirá el
superconductor buscado.
En 1997, al caer el presidente Mobutu (capitales franceses), irrumpe
Laurent Kabila apoyado por Ruanda y Uganda (USA y Gran Bretaña) , a
costa de millones de caídos en enfrentamientos tribales sangrientos,
como ya dijimos, (más de tres millones de muertos).
El diario español El País, lo explica así: "En otoño de 1997, Kagame y
Museveni colocaron a un amigo, Laurent Kabila, al frente de una revuelta
en Goma y Buvavu (en el este del Zaire de Mobutu Sese Seko). En menos
de un año, ese conglomerado de intereses antimobutistas conquistó
Kinshasa y cambió el nombre del país; pasó a llamarse República
Democrática del Congo. Las grandes empresas mineras anglosajonas
obtuvieron concesiones en Katanga, al sur, rica en cobre y otros
minerales. Entre los agraciados por el nuevo reparto destacan tres:
Barrick Gold, de Canadá; American Mineral Fields, en la que Bush padre
también tenía intereses, y la surafricana Anglo-American. Las empresas
francesas, aliadas de Mobutu, quedaron fuera" (El País 2/9/2001).
Kabila muy pronto cayó en desgracia porque se proyectaba como un nuevo
Lumumba, "cuando comenzó a exigir a las multinacionales el pago de los
impuestos por el saqueo de las riquezas mineras... y por haber
financiado a los mercenarios de Mobutu a cambio de la concesión de
explotaciones en condiciones muy ventajosas en el este del país; es el
caso de la americana Barrick Gold Corporation, uno de cuyos accionistas
es George Bush padre, la australiana Russel Ressources, dirigida por el
antiguo general israelí David Agmon, la austriaca Krail y la canadiense
Banro American Ressources"(Ref.:Le Monde, New York Times, International
Herald Tribune).
El turno es de Washington y Londres y el reparto minero lo hacen Barrick
Gold Corporation, American Mineral Fields y Anglo American Corporation,
empresas que antes de extraer los minerales ostentan la lóbrega
costumbre de tener que enterrar primero a los muertos. La ONU no duda en
afirmar que el estratégico coltan financia estos genocidios y es una de
sus causas, pero el resto de los minerales también siembran muertes que
benefician a las multinacionales: el viejo Congo "quedó convertido en
el escenario de una guerra en la que han participado directamente los
ejércitos de siete países. Madeleine Albright lo llamó la primera guerra
mundial africana: Kabila, Angola, Zimbabwe, Sudán y Chad en un bando;
tres guerrillas congoleñas, Ruanda, Burundi y Uganda, en el otro. El
expolio de diamantes, oro y coltan del este del Congo llevó a los
ejércitos de Ruanda y Uganda a enfrentarse a tiros tres veces (dos en
1999 y una en 2000) por el control de Kisangani". (El País 2/9/2001)
Los propios ingleses divulgan los sucesos de manera impactante. El
influyente diario The Times, de Londres, publicó una opinión
concluyente: "En noviembre del año pasado, Washington acordó su apoyo
diplomático a la rebelión en el este de Zaire, formada esencialmente por
tutsi (NDLR: componente étnico fundador del FPR de Kigali actualmente
en el poder), que se saldó con la caída, la semana pasada, de Mobutu. En
consecuencia, los medios franceses ven una conspiración anglófona tras
el movimiento de Kabila, en el que Inglaterra pone su experiencia de la
era imperial y los americanos el dinero y el entrenamiento militar que
los tutsi han necesitado para invadir el Zaire de punta a punta en sólo
siete meses. Puede que la teoría de la conspiración oculte una verdad.
Entre los beneficiarios del cambio de régimen se encuentra George Bush,
que con el ex-primer ministro canadiense Brian Mulroney es consejero de
la Barrick Gold de Toronto, que ha obtenido de los rebeldes una
concesión minera de oro de 80.000 km2., en el noreste de Zaire. Pero la
conspiración es más profunda y más sutil". (The Times 20/5/1997).
Tanzania
Acerca de "los eventos supuestamente acaecidos en Tanzania", dice
Barrick que las acusaciones no tenían fundamento." Aunque nadie puede
ignorar que esta multinacional acumula áreas mineras después de los
episodios más siniestros y de las matanzas más descabelladas. Además, al
investigar apoyos financieros de dudosa moralidad, aparecen los
responsables, tal como reza el informe "Tanzania, el Banco Mundial apoya
saqueo minero canadiense". (Presentación a la revisión de industrias
extractivas del Banco Mundial, Maputo, Mozambique,17/01/2003: http://www.leat.or.tz/active/buly/eir.submission).
Cuatrocientas mil personas, mineros artesanales, granjeros, campesinos,
comerciantes pequeños, fueron expulsados de Bulyanhulu, desalojados por
la fuerza, en la región de Shinyanga, Tanzania central occidental,
después de dos años de lucha donde gobierno y mineras reclamaban el
enclave de los depósitos del oro. Más de medio centenar de mineros
artesanales fueron enterrados vivos en los pozos de extracción cuando
las autoridades y la compañía minera canadiense de Vancouver deciden
rellenar los pozos. Un escarmiento porque los pobladores no tenía que
volver al lugar. El trabajo sucio quedó hecho y en marzo de 1999, la
Barrick Gold Corporation, adquirió los depósitos de Bulyanhulu al
comprar la Sutton Resources y su subsidiaria de Tanzania, responsables
directos del genocidio. (Atlanta, mayo 7 de 2004 www.theperspective.org)
Todo se blanquea cambiando el nombre de la minera. "La Agencia
Multilateral para la Garantía de Inversiones (MIGA), brazo de seguros de
riesgo político del Grupo del Banco Mundial, y la Corporación para el
Desarrollo de la Exportación de Canadá garantizaron el proyecto,
cubriendo la inversión contra los riesgos de restricción de
transferencias, expropiación, guerra y disturbios civiles. Desde
entonces Barrick Gold ha construido una mina de oro subterránea
ultramoderna en Bulyanhulu, inaugurada por el presidente tanzanio
Benjamín W. Mkapa en julio de 2001...La inversión se yergue como un
monumento al saqueo de los recursos naturales de países pobres como
Tanzania, a manos de las corporaciones multinacionales de los países
industriales ricos del norte; y al empobrecimiento y la consecuente
marginación de las comunidades rurales en las áreas ricas en minerales
de Tanzania y otros lugares". (Boletín Nº 71 del WRM, junio de 2003)
Hasta hoy, el gobierno de Tanzania se negó a investigar las atrocidades.
Nunca se pagó indemnización. Los damnificados le exigen a Barrick
compensación, en tanto los abogados tanzanios fueron acusados de
sedición y las denuncias aún recorren el mundo.
Las palabras invasión y soberanía, y leyes para el despojo
A la empresa minera de George Bush y Peter Munk le pareció agraviante el
término invasión al referirme al despojo de los recursos naturales;
entonces recurre al diccionario porque "invadir -dice- significa entrar
por la fuerza a un lugar", pero no menciona que en el mismo diccionario
también figuran otras acepciones por extensión y uso como "ocupación
general de un lugar", que no se traduce necesariamente por la irrupción
de una fuerza militar. En realidad, y esta es la verdadera tragedia
sudamericana, expresada como tal en mi artículo, Barrick no necesita
aplicar la fuerza militar (no por ahora) para adueñarse de un territorio
que no le pertenece pero que habrá de vaciar gracias a leyes permisivas
y de entrega del patrimonio nacional. "El Tratado de Integración Minera
que suscribieron Chile y Argentina, convierte a la región fronteriza en
una zona separada de ambas naciones, que en realidad no le pertenecerá a
nadie "excepto a Barrick y a las otras empresas mineras,
predominantemente de la mancomunidad británica, que han invadido a los
dos países, pero particularmente a la Argentina durante los últimos
cinco años" (Cynthia Rus y Gonzalo Huertas, Resumen Ejecutivo).
Un sector del pueblo chileno se expresa en términos semejantes acerca
del Tratado Minero de Implementación Conjunta y lo considera
inconstitucional (El Exilio del Cóndor, editorial OLCA). Mientras tanto,
son elocuentes las afirmaciones del subsecretario de Industria,
Comercio y Minería argentino, Daniel Meilán, publicadas por el diario La
Nación en diciembre de 1996, "la belleza del Tratado de Integración
Minera eliminará las fronteras en esas zonas mineras que compartirán
Argentina y Chile. Después de todo -dijo- la geología es anterior a las
fronteras". En realidad, al eliminar las fronteras nace un nuevo
soberano en el lugar, que es quien las usufructúa, y los hechos están a
la vista en torno a los complejos de Veladero-Pascua Lama y de Los
Pelambres-El Pachón.
La invasión se concreta en connivencia con entregadores locales, a
través de un paquete oprobioso de leyes, verdadero caballo de Troya para
el saqueo de los recursos naturales. (tal como lo detallo en La Macabra
Barrick de Bush y en "Argentina Saqueada, Incentivos Fiscales a la
Exploración y Explotación Minera", página web de Esquel: www.noalamina.i8.com).
Opinión que no difiere de la que tienen las propias transnacionales
cuando leemos que "los representantes de las empresas mineras comentaron
públicamente que Argentina supera en oportunidades de negocios a
Australia y a los Estados Unidos merced a un marco legal apropiado en
materia económica y fiscal, y flexible en el terreno medioambiental"
(Diario La Nación, Bs. As. 19/4/1996).
El agua en las alturas de Pascua Lama
En este tercer país que expoliaron a argentinos y chilenos en las cumbre
de la Cordillera de los Andes, las empresas mineras se permiten
afirmaciones cientificistas de que "no destruirán glaciares", porque tan
solo "los cambiarán de lugar".
Hemos demostrado en informes anteriores, que a Barrick sólo le interesa
cuidar el recurso agua para sus fines, desviando los ríos Potrerillos y
Las Taguas, por ejemplo, en las nacientes de la cordillera andina, y
dinamitando glaciares. Está probado porque "el inicio de las actividades
de Pascua Lama está condicionado a la presentación de un plan de manejo
de glaciares; los expertos afirman que no es posible manejar glaciares y
menos trasladarlos...La empresa canadiense Barrick Gold no había
mencionado los glaciares en su Estudio de Impacto Ambiental. Extraño
pero verídico. Tuvo que ser a solicitud de los agricultores que la
CONAMA consultara a Barrick sobre la materia. Frente a dicho
interrogante, la empresa responde reconociendo la existencia de los
glaciares y respecto del requerimiento de CONAMA presenta un plan para
su tratamiento. Insuficiente por cierto, lo que hace que CONAMA
condicione el desarrollo del proyecto a un plan de manejo aún no
presentado" (El exilio del Cóndor, Diego Luna Quevedo, César Padilla
Ormeño, Julián Alcayaga Olivares, Observatorio Latinoamericano de
Conflictos Ambientales, OLCA 2004, Chile).
El derecho especial por concesión de agua y el absurdo canon anual que
está obligada a pagar, no eximen a la minera del monto real que debiera
abonar por los volúmenes que habrá de consumir, las 24 horas diarias
durante 30 años, lixiviando rocas con compuestos químicos. Es que cuando
se trata de pagar, a Barrick le cuesta abrir la caja. "En el oeste
norteamericano Barrick no paga regalías ni a los indios Shoshone. El no
pagar regalías representa una violación del tratado y los Shoshone han
intentando durante décadas hacer cumplir sus obligaciones
constitucionales a mineras como Newmont, Placer Dome y Barrick Gold
Corporation".
El túnel de Pascua Lama
Barrick intentó explicarle al pueblo chileno que el túnel de 4606 metros
unirá los dos países mediante una cinta transportadora que cruzará el
material para tratarlo en el sector argentino y obtener la barra de
metal doré. Del aeropuerto construido por Barrick, en Lama, Argentina,
saldrán las barras hacia refinerías en el exterior. Un aeropuerto en la
cima de la Cordillera de los Andes al servicio de los nuevos soberanos.
Mientras tanto, la respuesta que la minera nos brinda en su derecho a
réplica, justifica el túnel "con fines netamente exploratorios".
Derecho a réplica
Barrick tiene una imagen mundial que no puede ocultar ni cambiar. Podrá
comprar premios y colgar en sus oficinas certificados de buena conducta.
Cualquier empresa puede adquirir nominaciones a la excelencia en
seguridad y eficiencia. Sólo hay que pagar por ello. Pero la cantidad de
accidentes, incidentes, negligencia empresaria seguida de muerte, son
una constante en las alturas de Veladero y Pascua Lama; así también, la
contaminación de suelo y corrientes subterráneas por derrames de
combustibles y por deficiencias sanitarias en la planta y en los
trabajos de campo. "En enero de 2003 la compañía minera, Barrick
Exploraciones Argentina S.A. fue sancionada con una multa de $ 240.000,
por cometer contaminación ambiental. La sanción, establecida por el
Consejo de Minería de San Juan, bajo resolución 46, del 26 de diciembre
de 2002, se debe a un incumplimiento de las normas de protección
ambiental en la zona de la frontera argentino chilena" (Red Eco
Alternativo www.fodema.com.ar ). Otros juicios esperan resolución.
Cuando Barrick decidió levantar el campamento inicial de Lama, ordenó
quemar y enterrar allí mismo, partes y sobrantes de las instalaciones.
El veneno utilizado para combatir plagas de roedores, polizones exóticos
transportados en enseres de la planta, alcanzó a la fauna autóctona y a
la cadena trófica. Mientras tanto, a medida que avanzaba la prospección
Barrick destruía vegas y glaciares; omite el manejo de los glaciares en
los estudios de impacto ambiental que presenta en ambas naciones, y no
oculta el desvío de ríos en sus nacientes ni la emisión de dióxido de
carbono que irá incrementándose a medida que se prolongue la extracción.
La desertización provocada por el trazado de miles de kilómetros de
rutas y caminos, el uso de equipos industriales pesados y la devastación
del paisaje en reserva de biosfera, por demolición de cerros, son
verdades ineludibles de dolo ambiental que integran una lista aún más
larga, contaminación debido a las voladuras diarias y a las partículas
en suspensión, a los compuestos químicos para lixiviar montañas de rocas
en imponentes cráteres y a los drenajes ácidos liberando metales
pesados y sustancias tóxicas diversas, como cianuro de sodio y ácido
sulfúrico. Todo esto a 4.000 y 5.500 metros de altura, sitio declarado
por la UNESCO, reserva de biosfera.
Hoy la minería química a tajo abierto frecuenta los tribunales en el
mundo y en nuestro país no es diferente. Bajo La Alumbrea, en Catamarca,
es otro sonado caso y Barrick Gold sabe que no conciliamos con su
filosofía "industrial" en sintonía con la política de la globalización y
el ejercicio del poder de las potencias del Norte. También nos cuesta
imaginar que haya argentinos capaces de ignorar de qué y de quiénes
estamos hablando después de los sucesos mundiales protagonizados por el
país de los marines. Tampoco se requiere un pensamiento de derecha o de
izquierda para aceptar o negar a los invasores mineros. A decir verdad,
este poder globalizado es ejercido de todas las formas más aberrantes
que se conozcan, lo impulsa el imperio que se ad judica la potestad de
iniciar guerras o condenar a los pueblos mediante bloqueos económicos si
no aceptan sus condiciones.
Noam Chomsky, reconocido ensayista y docente norteamericano, publicó que
"ni el presidente Bush ni sus asesores conciben límites para el
ejercicio del poder". Se refiere a Bush hijo, actual presidente de los
Estados Unidos, para quien cabe el refrán: "de padres gatos, hijos
michines", que es lo mismo que decir, ayer Irak - Kuwait, hoy Afganistán
- Irak. Noam Chomsky escribió que "a comienzos de 2004, luego que se
informó que abogados del departamento de justicia de Estados Unidos
intentaron demostrar que el presidente podría autorizar el uso de la
tortura, el decano de la Facultad de Derecho de Yale, Harold Koh, dijo
al Financial Times: "La idea de que el presidente tiene el poder
constitucional de permitir la tortura es como decir que tiene el poder
constitucional de cometer genocidio" (Clarín, Bs. As. 10/1/2005, página
17).
Quienes se auto adjudican presidir el planeta y esbozan una filosofía de
espanto como la señalada, rapiñan hoy las minas de África y Sudamérica
como ayer el petróleo de Oriente Medio, y mañana el de Ecuador o
Venezuela, con cualquier pretexto o con el pretexto del poder.
La magnitud del pensamiento anterior empequeñece cualquier otra cosa
hasta el ridículo, por el absurdo de querer negar las evidencias, esto
es, el casi centenar de empresas mineras canadienses, británicas,
norteamericanas y subsidiarias, que mantienen hoy una virtual invasión
sobre territorio argentino, en plena prospección para el saqueo.
Frente a semejantes secuaces, que son capaces de legalizar la tortura y
justificar el genocidio, lo que se diga después es insignificante,
incluso los sucesos de Zaire y Tanzania, porque se hizo tan frecuente el
uso de ejércitos mercenarios, que hasta los mineros componen una
especie nueva de soldados-obreros, y nada extraña ni asombra.
Mi artículo, "La macabra Barrick de Bush", le parece agraviante a la
corporación minera, preocupada por defender a Peter Munk y a George Bush
padre, y dice que "aseverar que el Sr. Munk o cualquier persona en
Barrick está involucrada con el narcotráfico o venta de armas es
totalmente irresponsable, injurioso, escandaloso e indignante", pero el
vínculo está probado y el genocidio existe; como si no fuera escandaloso
e indignante destruir Afganistán e Irak, invadir militarmente los pozos
de petróleo de un país, admitiendo ante la perplejidad mundial que no
hay ni hubo armas químicas. No importa sembrar desolación y muerte,
porque en realidad se trata de recolonizar al 80% de la población
mundial, sumergiéndola en los pozos vacíos del saqueo; hasta con la
excusa de la "supervivencia" de occidente, como se ufanan en advertir
los propios ideólogos del imperio. El método para adueñarse del coltan,
del oro o del petróleo es el mismo y, en países como el nuestro, se
aplica sin necesidad de usar las milicias.